PERCEPCIÓN SELECTIVA Y RENUENCIA, DOS BARRERAS EN COMUNICACIÓN QUE PONEN EN RIESGO AL PACIENTE
PERCEPCIÓN SELECTIVA Y RENUENCIA, DOS BARRERAS EN COMUNICACIÓN QUE PONEN EN RIESGO AL PACIENTE
Hemos visto en post anteriores de este blog, la importancia de la comunicación en el sistema sanitario, así como los elementos que intervienen en la misma. Consideramos ahora las barreras que hacen que esta no se lleve a cabo de una forma efectiva, y las consecuencias de dicha inefectividad en la asistencia sanitaria.
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Barreras personales o psicológicas
Barreras semánticas
Barreras físicas
Barreras fisiológicas
Barreras administrativas
Nos ocuparemos de las barreras personales ya que guardan relación con el caso que nos ocupa, dejando las demás como objeto de estudio para post futuros.
Nos ocuparemos de las barreras personales ya que guardan relación con el caso que nos ocupa, dejando las demás como objeto de estudio para post futuros.
Las barreras personales: por lo general estan relacionadas con aspectos: psicológicos, actitudes, percepciones, estados de ánimo …etc. del individuo, afectando tanto al emisor como al receptor.
En nuestro tema atenderemos las actitudes y la percepción.
La actitud muestra la disposición de un individuo ante los acontecimientos determinando una conducta, si aquella es renuente (persona que está poco dispuesta a realizar una cosa que se le pide o manda) afectará negativamente, en este caso, a la comunicación, ya que el mensaje será decodificado de forma inadecuada y por consiguiente no corresponderá a la realidad.
La percepción, es la forma de captar la realidad, se relaciona con la anterior, así como con el estado de ánimo.
Significado especial tiene la “percepción selectiva”, en que el receptor capta solo aquello que quiere o le conviene., esto
afectará negativamente a la comunicación, como se muestra en la situación que
se describe:
Juan, 16 años, acude a urgencias del
hospital, con sus padres, por un dolor abdominal, de aparición súbita, sin
antecedentes que lo justifiquen.
Tras permanecer en observación
durante 19 horas, es intervenido de urgencia por un cuadro de hemorragia
intraperitoneal, consecuente a rotura espontanea del bazo, debida, según
estudio posterior de la pieza quirúrgica, a peliosis esplénica (1).
Esta afección, aunque rara,
representa la causa más frecuente de rotura no traumática del bazo.
Se produce por una condición
congénita que conlleva la existencia de múltiples quistes rellenos de sangre a
nivel del parénquima de este órgano.
Estos bubones en ocasiones pueden
romperse, produciendo cuadros hemorrágicos intra-peritoneales, pudiendo ocasionar
la muerte del paciente si no se interviene de forma precoz.
El diagnóstico por pruebas de imagen, mediante ECO, TAC, es de vital importancia al ser capaz de detectar
esta situación de emergencia.
En nuestro caso, se solicitaron en
cuatro ocasiones dichas pruebas, al radiólogo de guardia.
Este las rechazó alegando que no
procedían, según protocolo (de petición de pruebas de
imagen en el dolor abdominal) del Hospital. aun en contra de la opinión de tres
urgenciologos que le indicamos lo contrario, ya que en este se contemplan no
solo los datos analíticos sino también el estado clínico, como era, en este
caso, la persistencia del dolor que no cedía al tratamiento analgésico, que él no
estaba contemplando (percepción selectiva).
Al final se le realizó ECO y TAC de urgencia por orden del jefe de la guardia, que tras ser informado y observar la situación del paciente ordenó su realización, comprobándose la existencia de hemorragia intraperitoneal (dentro del área que contiene los órganos abdominales) aguda que obligó pasar al enfermo a quirófano, de forma urgente.
¿Percepción selectiva o renuencia? o quizá la segunda apoyándose en la primera.
Sea cual sea la causa de esta actitud por
parte del receptor, se puso en peligro la vida del paciente, que pasó a
quirófano en unas condiciones hemodinámicas de
inestabilidad que no presentaba al principio, precisando de transfusiones sanguíneas,
dificultando la cirugía y obligando el paso a la Unidad de Cuidados Intensivos
tras la intervención.
Esta situación podría haberse evitado con la realización de la ECO cuando se le solicitó en la primera ocasión.
Naturalmente obviamos que el especialista adrede esgrimiera esta actitud, ya que en tal caso se hubiese tratado de un acto punible muy grave.
Pienso pudo deberse más bien al burnout
(2).
El mensaje no calo en el receptor
de la forma adecuada, ya que, este, estaba más pendiente del esfuerzo que representaría
realizar la prueba, que de las consecuencias que se reportarían de la no realización
de la misma. Aun cuando eran varios los especialistas que se las apuntaban.
Tenia una actitud “renuente”, que pudo costarle la vida a Juan.
Miguel Angel Augustin Navarro


Estimado Miguel Ángel,
ResponderEliminarTu post trata un tema de gran interés y que acontece con relativa frecuencia según qué centros y qué profesionales.
Como radiólogo desapruebo la actitud de mi colega, pero la puedo entender.
Hablas en tu post de una serie de barreras que pueden aparecer en la comunicación entre emisor y receptor: actitud y percepción. En este caso particular, esa actitud renuente y la percepción selectiva del radiólogo, afectó por supuesto negativamente a la comunicación entre profesionales. Sin embargo, en el ámbito de la urgencia hospitalaria hay un tercer elemento que no comentas. Un elemento facilitador o supresor de barreras y que obviamente faltó en ese caso en particular: la CONFIANZA.
El dolor abdominal es un síntoma con alta prevalencia en la población general y muy inespecífico si no está acompañado de alteraciones analíticas (como entiendo que planteas) o exploración física patológica, más aún en un paciente joven y de pocas horas de evolución.
Casos desgraciados como el que planteas, a priori puede quedar fuera de los protocolos e indicaciones de atención urgente… Es en estos casos puntuales, y diría que fatídicos es más necesaria que nunca la CONFIANZA entre el emisor y el receptor. Confianza para realizar una prueba simplemente porque el médico de urgencias te dice “Jorge no sé lo que tiene pero este paciente no me gusta” y confianza también por qué no, para creerse un informe y no ponerlo en tela de juicio.
Jorge Vivancos