¿QUÉ ME HA DICHO? ¿Que me tengo que operar? ¿Seguro que es a mí? ¿Y entonces, qué me ha dicho que tengo?
¿Cuántas veces las enfermeras hemos vistos esos ojos desencajados y esa cara de incredulidad de nuestros pacientes cuando el médico abandona la habitación o la consulta tras informarles de una decisión de tratamiento quirúrgico, oncológico ….? En nuestros hospitales, el hecho de informar al paciente de procedimientos médicos o quirúrgicos, recae en general en el facultativo. En casos concretos de procedimientos complejos como la cirugía cardiaca, por ejemplo, así debe ser, dado que existe multitud de variabilidad y detalles técnicos en los que se debe dar información completa y en un porcentaje grande de los casos, el propio paciente debe decidir entre diversas opciones. Procedimientos percutaneos vs cirugías abiertas, tipos de prótesis, secuencias del tratamiento etc. En otros sectores de la medicina la información es también muy compleja, tales como procesos neoplásicos , explicar el momento de la cirugía, el tratamiento coadyuvante, el tratamiento posterior a la...