¿¿SIEMPRE SE HA COMUNICADO IGUAL??
Cuando me pongo a reflexionar sobre comunicación, me aparecen recuerdos del pasado. Los que tenemos una edad por encima de los 50, vemos que se ha producido un salto cualitativo sobre este aspecto. Hemos pasado de una falta de comunicación a un exceso de la misma, de una comunicación sesgada a saberlo todo, de tener que buscar en periódicos, en la radio y en la televisión, a usar las redes sociales en las que, aunque no quieras saber nada, te comunican y comunican… Aunque no siempre lo que nos informan pueda ser cierto. Nos encontramos ante la siguiente disyuntiva: antes teníamos la información que nos querían dar y ahora tenemos que saber si la información (en exceso) que recibimos es cierta.
Imagen de
uso libre y gratuito procedente de Pixabay
Ahondando en el tipo de
comunicación y en el ámbito laboral (que es donde me voy a centrar), me vienen
a la cabeza recuerdos de mi juventud, específicamente de mi primer trabajo, que
por cierto fue en la Sanidad, (cuando estudiaba para Ingeniero y trabajaba de
celador para poder pagarme la “carrera”), en esos recuerdos aparece el tipo de
comunicación agresiva (de la que ya hablaba en mi entrada anterior) o
unidireccional, es decir, a veces tu jefe te comunicaba las órdenes de forma
poco adecuada y no existía lugar para réplica (bueno existía en mi
inconsciente, pero no lo expresaba). Eran tiempos (corrían los años 80) donde
aún la información como decía al principio estaba sesgada y era difícil saber
la verdad.
Imagen de uso
libre y gratuito procedente de Pixabay
Con el paso del tiempo ,y en las
diversas empresas privadas por las que he ido pasando antes de llegar a la
Administración, voy recordando que la figura del jefe en su comunicación hacia
sus subordinados ha ido cambiando a medida que nos abríamos al mundo y creo (es
una opinión muy personal) que esto ha ido de la mano con las nuevas
tecnologías, la formación de los mandos intermedios y la libertad de expresión
que hacen que se haya dejado de lado el “ordeno y mando” y se haya sustituido
por una comunicación bidireccional o asertiva.
En mi etapa como Gestor en el Hospital
Universitario San Cecilio he intentado (y sigo intentando) inculcar a todos mis
jefes de servicio la importancia de tener una comunicación asertiva con el
personal que tienen a su cargo, ya que ser un buen comunicador es clave para
las relaciones personales.



A pesar de estar por debajo de los 50 :-) y probablemente con menos camino laboral recorrido, también vivo ese cambio y me asombra con que rapidez avanzan, se modifican las formas y maneras de interacciones entre nosotros y siento que no llego, que me quedo muy atrás. Al leerte confirmo esa necesidad que tengo, también como gestora, de trabajar en la comunicación con los profesionales a mi cargo, de buscar la manera de llegar a ellos, porque todo se ha modificado, porque seguimos trabajando en un medio que como bien dices precisa de más asertividad, de más tiempo para escuchar, para compartir, para comunicarnos... Porque como bien dices es CLAVE.
ResponderEliminar